El cantante y actor mexicano Germán Valdés, "Tin Tan" hubiera cumplido este viernes 99 años de vida. Quizá, aprovechando esta fecha es que ya se prepara una cinta sobre su vida que estará basada en el libro La historia inédita de Tin Tan.
Rosalía Valdés, hija del comediante, confirmó que se trabaja en la película sobre la vida de su padre, basada en el libro antes mencionado, en el cual se retrata la relación del actor con su esposa Rosalía Julián; se prevé que la cinta esté lista el siguiente año. Por su parte, el cineasta Sebastián del Amo, a cargo de la cinta biográfica Cantinflasbasada en la vida de Mario Moreno "Cantinflas", ha hecho público su interés de dirigir la cinta biográfica del comediante.
Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo, quien junto con sus compatriotas Mario Moreno "Cantinflas" y Manuel Medel formó la trilogía de cómicos que hasta la fecha ha sido insustituible, nació el 19 de septiembre de 1915 en la Ciudad de México y falleció en la capital del país el 27 de junio de 1973. El "carnal" Marcelo, quien murió el 14 de febrero de 1970, fue la pareja o "patiño" de cabecera de "Tin Tan", durante casi toda su carrera artística, ambos, aparte de divertir al público en carpas y más de 60 películas, tuvieron una fuerte amistad más allá de su relación laboral.
A fines de los años sesenta el comediante dio vida con su voz a dos personajes que lo inmortalizaron: el oso "Balú", en la película El libro de la selva, y la del gato "O"Malley", en Los aristogatos, ambas producciones de Walt Disney para las cuales se presentó a audición, ganando los papeles sobre sus competidores.
"Tin Tan", quien grabó 11 discos y recibió la Medalla Virginia Fábregas por 25 años de actividad profesional, otorgada por la Asociación de Actores de México, fue enterrado en el lote de actores del Panteón Jardín.
En 2009 se estrenó la película Me importas tú y tú, protagonizada por la actriz Altair Jarabo, y con el cual se rindió un homenaje a Germán Valdés "Tin Tan". El filme también contó con la actuación de Ulises de la Torre, Rafael Amaya, Carmen Salinas, María Rojo y Luis Felipe Tovar.
La hija del cómico espera concluir otros proyectos relacionados con su padre, como un filme animado que llevaría por nombre Wash Clear.
A más de cien años de su nacimiento, con este texto recordamos al actor, al torero, al empresario y al hombre que, con su cigarrillo, los ralos bigotes y la inconfundible manera de hablar, cinceló en la memoria de millones de personas el nombre de Cantinflas.
El niño Fortino Mario Alfonso, cuarto de ocho hijos de los Moreno Reyes, se despierta, como cada mañana, para ir a la escuela. No se le da mucho el estudio, pero es popular y con frecuencia convence a sus amigos para irse de pinta. Su infancia se desarrolla en la colonia Guerrero; sueña que va a ser rico, que va a viajar, que va a conquistar a las muchachas, pero aún no sabe cómo.
Pasan los años y el adolescente Mario, alias «el Chato» Moreno, tiene sus primeros empleos: ayudante de escribano, recogedor de pelotas de tenis, asistente en la oficina de Correos de México, donde trabaja su padre. Le gusta bailar y boxear. Se empieza a entrenar en este deporte, pero siempre acaba en la lona, así que lo deja. Por las noches asiste a las funciones en las carpas, donde los cómicos y las bailarinas hacen felices a los espectadores. Mario quiere formar parte de este mundo. Ingresa en él como bailarín, asciende a actor sustituto y termina trabajando a diario, a escondidas de sus padres, muy maquillado para que no lo descubran. Inevitablemente se dan cuenta, y a disgusto, aceptan que el muchacho se dedique a este —para ellos— poco honroso empleo.
Él habla para no decir, los demás escuchan para no entender. Carlos Monsiváis
A finales de los años 20 surge «Cantinflitas», un payaso-peladito[1] que resulta muy popular en las carpas citadinas. Es un muchacho flaquillo y desgarbado, de pantalón caído hasta media nalga, un arrugado sombrerito, la cara pintada a la usanza de aquellos foros, y demás andrajos. Se nota que está inspirado en Chupamirto, personaje creado por Jesús Acosta Cabrera para el periódico El Universal. Dicen que Cantinflas nació porque alguien le gritó a su creador: «¡Cuánto inflas!». No es así pues —según ese señor Moreno que encarna al peladito— a él se le ocurrió el nombre y el vestuario de su personaje, tanto que se lo apropió para convertirlo casi en un símbolo nacional. El payaso «Cantinflitas» crece y se convierte en Cantinflas.
La justicia llega, tarde, pero llega. Lo que pasa es que, como es ciega, no sabe por dónde nada. Cantinflas
Mario es feliz en el ambiente un tanto miserable de la carpa, hace giras y su Cantinflas le gusta al público. Trabaja en la capital y en la provincia: la Pagola, de Xalapa; el Salón Sotelo, de Azcapotzalco; el Salón Mayab y el Teatro-Salón Valentina, donde se enamora de la mujer que se convertirá en su esposa: la inmigrante rusa Valentina Ivanova, su «Valita», cuñada de Estanislao Schilinsky. Ante su éxito en las carpas, la gente de teatro se fija en él. El empresario José Furstemberg lo contrata para inaugurar el Follies Bergere, en Garibaldi. Al igual que la carpa, el recinto se llena para verlo.
Cantinflas ha evolucionado. Ha hecho suyo el estilo de hablar y hablar sin decir nada. El maquillaje sigue siendo excesivo, pero más tendiente a peladito que a payaso. En sussketches utiliza una expresión que se asociará al personaje para la posteridad: «el detalle», que entre los peladitos es la mariguana, pero para Cantinflas puede ser muchas cosas: una situación, una novia, un problema. Los cómicos que lo acompañan en el teatro —Manuel Medel, Schilinsky, entre otros—, aunque son muy buenos, no logran el éxito de Cantinflas, que está a punto de pasar a las ligas mayores de la artisteada: el cine.
¿Qué diferencia hay? Una señora, después de todo, es una señorita… después de todo. Cantinflas
Los años de pobreza —que no de miseria— de la familia Moreno Reyes han quedado atrás. Mario gana un buen sueldo y les regala un carro a sus papás. Él se compra su propio Cadillac y una casa en la colonia Clavería, donde vive con su mujer y sus suegros. A finales de los años 30, se asocia con el libanés Santiago Reachi y el judío Jacques Gelman para producir sus películas. Forma un sólido equipo de trabajo encabezado por su eterno director, Miguel M. Delgado, y se gana un sitio en la llamada Época de Oro del cine nacional.
Lleva usted dos minutos hablando y no ha dicho nada. ¿Qué fue lo que pasó?
Cantinflas y su arte. Su primera película es No te engañes corazón (1936), en la que tiene dos o tres escenas junto a otro cómico famoso de la época: Marcelo Chávez «Don Catarino». El recibimiento de Cantinflas es tibio, quizá porque no aparece con su indumentaria típica, sino con bombín y tremendo corbatón.
Fragmento de la película No te engañes corazón:
Pero llega el año de 1940, y con él, el gran estreno de la película que lo hará famoso:Ahí está el detalle. En esta cinta aparece en su personaje, tal como lo ha hecho en carpas y teatros. Del maquillaje extremo de los primeros tiempos quedan los bigotitos incipientes y la barba de tres días, el sombrero maltrecho, los pantalones rotos y aguados a la cadera, el hilacho al que pomposamente llama «gabardina» y los toscos zapatones. Cantinflas brilla, la crítica lo aclama y los cines se saturan durante meses para ver esta cinta, considerada una de las mejores en la historia de la pantalla grande en México.
Fragmento de la película Ahí está el detalle:
Mario Moreno no es Cantinflas. Es el actor que ha creado «el personaje», el empresario que ha ganado una fortuna, un hombre severo que gusta del lujo, que tiene un inmenso guardarropa de la mejor calidad, casas suntuosas y extensas propiedades, es un hombre influyente que destina grandes cantidades de dinero a obras de caridad. Mario Moreno no sonríe. Los admiradores corren a pedirle autógrafos a su artista favorito, creen que les hablará como Cantinflas y les hará bromas, pero se encuentran con un tipo serio, con los pantalones bien fajados, sin el bigotito de partido de futbol —once de cada lado— y con una gabardina de verdad. Firma sin entrar «en confiancitas».
Usted tiene un punto de vista y yo tengo otro, como quien dice, estamos contrapuntedos. Cantinflas
Bajo el amparo de su propia casa productora —la posa Films, fundada en 1939— Cantinflas trabaja sin descanso, filma y estrena una película por año: Ni sangre ni arena (1941), donde hace ostentación de sus habilidades toreras; El gendarme desconocido (1941), una de las más aclamadas, tanto por el pueblo como por la crítica especializada; El circo (1942), homenaje o imitación del gran Chaplin; dos adaptaciones de clásicos de la literatura universal: Los tres mosqueteros (1942) yRomeo y Julieta (1943), que la gente acude a ver gustosa, aunque a los críticos de cine les parecen francamente malas.
Pero esto no altera a Cantinflas que, en medio de una terrible crisis que atraviesa el cine mexicano, es de los pocos personajes que llenan las salas cinematográficas durante meses, mientras su creador se embolsa millones de pesos en ganancias.
Escenas de la película Los tres mosqueteros:
En su rol de empresario, Mario viaja a Europa. A su regreso, monta un espectáculo teatral titulado Bonjour Mexique, que incluye —¡oh, escándalo!— un desnudo total femenino. Sin embargo, el caro montaje no reditúa ganancias y Mario Moreno no volvería a subirse a las tablas, a excepción de una corta temporada de la obra Yo Colónen 1953, para estrenar el novedoso Teatro de los Insurgentes.
Cantinflas torea. Es el torero cómico más asediado del ambiente taurino. Su entendimiento con el astado es extraordinario: lo mira, le platica, lo acaricia, le hace algunos pases, lo tumba y se recarga en él para dormir o leer el periódico. Por último, «lo mata» dándole a oler el zapato. La gente aplaude extasiada ante este dominio del peladito sobre la bestia.
Cantinflas toreando:
Mario Moreno es una figura pública, un hombre exitoso que despierta pasiones. Se le achacan muchos romances, siempre con rubias, que son su especialidad. Corre el rumor de que Miroslava Stern se suicidó por él,[2] pero se acalla para no arruinar su reputación de hombre felizmente casado. Tiene amigos poderosos, con los que juega frontenis en su casa; sale en la radio, en la televisión; es líder de la Asociación Nacional de Actores —ANDA— junto con Jorge Negrete y Gabriel Figueroa; es fundador de la Casa del Actor, asilo para artistas jubilados. En 1959 compra un semental y varias vacas para fundar la ganadería Moreno Reyes Hermanos.
Nuevas cintas de Cantinflas llenan los cines: la divertida Gran HOTEL(1944), donde trabaja de botones aunque siempre quejándose de que tiene que trabajar; Un día con el diablo (1945), donde —en tiempos de guerra— visita el Infierno en compañía de un diabólico Andrés Soler; Soy un prófugo (1946), con el comediante Daniel «Chino» Herrera y la rubia Emilia Guiú; otra hermosa rubia —Miroslava— es su pareja en ¡A volar joven! (1947).
—¿Qué no ha pensado en casarse? / —Viera que nunca he tenido malos pensamientos.
Lentamente, Cantinflas evoluciona. Va dejando de ser el peladito para convertirse en un personaje pobre, pero que trabaja, a quien las cosas le salen bien y de vez en cuando se queda con la «changuita». En El supersabio (1948) es asistente de un anciano científico que —no sin cierta cursilería— busca alargar la vida de las rosas; en Puerta, joven (1949) es un portero de vecindad medio desobligado, pero con corazón de oro; en El bombero atómico (1950) adopta y defiende a su pequeña ahijada; en Si yo fuera diputado (1951), de peluquero asciende a un cargo de elección popular. La Columbia Pictures distribuye sus cintas. Muy pronto, Hollywood pondrá los ojos en él.
Discurso de Cantinflas en la película Si yo fuera diputado:
Mario Moreno, como actor, sindicalista, filántropo o simplemente, como hombre distinguido, recibe una montaña de premios y reconocimientos: llaves de varias ciudades, medallas, diplomas, nombramientos. Cantinflas actúa en Hollywood y Mario se hace amigo de estrellas internacionales. Se opera la cara. Posa junto a David Niven, Kim Novak, Liz Taylor y Anthony Quinn. El presidente Lyndon B. Johnson lo invita a hospedarse en la Casa Blanca y le lleva el desayuno a la cama. Le llama cariñosamente «Pepe».
Los Ángeles (EE.UU.), 2 sep (EFE).- "Cantinflas", la película biográfica sobre el actor mexicano Mario Moreno, debutó en Estados Unidos con una recaudación de 3,2 millones de dólares y el mejor promedio entre el número de salas donde se exhibe y los espectadores que atrajo.
Según cifras del portal especializado Box Office Mojo, la cinta de Sebastián del Amo llegó a 382 salas y promedió unos 8.400 dólares por cada una de ellas desde su estreno el viernes hasta este lunes, colocándose en el decimotercer lugar de la lista de mayores ingresos durante el largo fin de semana del Día del Trabajo.
Protagonizada por el español Óscar Jaenada, cuenta la vida del célebre humorista mexicano a lo largo de una trama que se centra en la producción del largometraje "Around the World in Eighty Days" (La vuelta al mundo en 80 días), con el que el artista dio el salto a Hollywood en 1956.
Hace un año la comedia mexicana "Instructions Not Included", de Eugenio Derbez debutaba con 10,4 millones en 347 salas.
El primer puesto de la lista fue para "Guardians of the Galaxy" con 22,2 millones de dólares. La cinta de James Gunn se coloca así como la película de mayor recaudación del año en territorio estadounidense, superando la barrera de los 260 millones impuesta previamente por "Captain America: The Winter Soldier".
En el segundo lugar aparece "Teenage Mutant Ninja Turtles", con Megan Fox al frente, con 15,7 millones de dólares. El filme retoma la historia de los personajes de cómic creados por Peter Laird y Kevin Eastman desde sus orígenes, y los sitúa en el centro de una trama orquestada por un grupo mafioso que persigue hacerse con el control de Nueva York.
El drama "If I Stay", con Chloe Grace Moretz, obtuvo la tercera plaza con 11,6 millones de dólares. La película narra el drama de una joven que queda en coma tras un accidente.
Además, la comedia "Let's Be Cops" obtuvo el cuarto puesto con 10,6 millones. Este proyecto apuesta por el humor ligero con dos jóvenes que se meten en un lío cuando deciden simular que son agentes de policía.
Por último la terrorífica "As Above/So Below" se quedó en la quinta plaza con 10,3 millones de dólares. La cinta apuesta por la historia de un grupo de jóvenes que deciden investigar unas laberínticas catacumbas parisinas donde les espera algo más que los restos humanos del siglo XVIII que pensaban encontrar